GA56-57:29-30 – § 6. Conhecimento e psicologia

Escudero

Conocer es un proceso psíquico. Como tal se enmarca en el conjunto de las leyes de la vida psíquica y, a nivel científico, es el objeto de la ciencia de lo psíquico: de la psicología. Los hechos psíquicos, los conciba al estilo de las ciencias naturales o sujetos normativamente a otras leyes, no dejan de ser hechos. El cuadro psíquico de la vida sólo es científicamente accesible a través de la experiencia psicológica. El conocimiento es un fenómeno que incumbe necesariamente a todas las ciencias, pero considerado como algo psíquico constituye al mismo tiempo un ámbito delimitado de objetos. La naturaleza física, y en menor medida la matemática, no se puede retrotraer a la esfera psíquica o derivar de la misma. También la psicología es una ciencia especial, la ciencia especial del espíritu en un sentido eminente. No es — como en el caso de otras ciencias especiales, por ejemplo, la matemática — una ciencia ideal, es decir, una ciencia independiente de la experiencia y en posesión de un conocimiento de validez absoluta. Estas ciencias, en tanto que productos del espíritu, son simultáneamente objetos posibles de la ciencia empírica del espíritu, de la psicología (en un sentido señalado). Si esta última fuera la ciencia originaria que estamos buscando, debería posibilitar (35) la «deducción» de la validez absoluta de los conocimientos matemáticos.

Sin embargo, parece absurda la pretensión de fundamentar el conocimiento absoluto en una ciencia especial que, a su vez, descansa en una forma de conocimiento experimental que carece de validez plena. En un principio, (30) la dificultad residía (en establecer el lugar) desde donde se accede a la idea. Parece que hemos encontrado ese dónde, la esfera, pero al mismo tiempo se ha vuelto problemático el cómo (o el modo de acceder a esa esfera).

El repaso completo de todas las ciencias particulares en tanto que ciencias puso de relieve un rasgo común y genuino: su carácter cognitivo. Ahora bien, éste es un fenómeno que no pertenece a este ámbito de objetos, es un fenómeno que no encarna la universalidad y el principio de toda objetividad, de manera que todo posible conocimiento hallara en él su fundamento último; más bien, el conocimiento es un fenómeno que se inscribe en un ámbito bien específico del ser, el ámbito de lo psíquico.

Pero como ya vio Kant, el concepto de lo psíquico es ambiguo. En efecto, la psicología — en tanto que ciencia empírica, en tanto que experiencia que responde esencialmente al modelo de la ciencia natural — busca las leyes del proceso psíquico de las representaciones y de su asociación. Sin embargo, lo que realmente resulta peculiar es el hecho de que lo psíquico responde a un tipo de leyes completamente diferente: cada ciencia trabaja con determinados conceptos y proposiciones de carácter universal, y con su ayuda se ordena lo dado inmediatamente. La «inmensa multiplicidad» de lo empírico se hace comprensible por medio de la delimitación conceptual y deviene homogénea cuando lo empírico se considera desde un punto de vista común. Así, (36) según la opinión de Rickert, todas las ciencias de la naturaleza — entre las que también se incluye la psicología — son generalizantes; consideran la realidad empírica desde la perspectiva de lo universal, de sus cualidades últimas y más universales (leyes del movimiento). En cambio, las ciencias de la cultura son individualizantes; contemplan la realidad empírica prestando atención a su individualidad, peculiaridad y unicidad. Y, además, se reconocen como tales por la relación que establecen con un valor (cultural), un valor que en sí mismo tiene un carácter universal.

Arrien & Camilleri

Sadler

Original

Excertos de

Heidegger – Fenomenologia e Hermenêutica

Responsáveis: João e Murilo Cardoso de Castro

Twenty Twenty-Five

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