GA20:439-440 – possibilidade de ser da morte

Aspiunza

Sólo se asume la verdadera posibilidad de ser de la muerte cuando la relación-de-ser para con dicha posibilidad es la de entenderla en cuanto certeza de mi ser, en particular, certeza que tiene el carácter de lo indeterminado y certeza del ser que es mía. Surge así la pregunta de si en el propio (396) Dasein hay alguna posibilidad de ser en la que el Dasein pueda lograr una relación-de-ser para con la muerte que resulte verdadera.

Señalaba antes que la relación-de-ser para con un posibilidad ha de ser de tal modo que deje estar la posibilidad en cuanto posibilidad, y no, pongamos, que lleve la posibilidad a su realización, causándome acaso la muerte mediante el suicidio. Mediante el suicidio, por ejemplo, lo que hago es renunciar a la posibilidad en cuanto posibilidad, que se convierte en justo lo contrario, esto es, en realidad. Lo posibilidad es lo que es cuando perdura, es decir, cuando sigue estando por delante la posibilidad. La relación-de-ser para con ella ha de ser tal que en ese ser para con la posibilidad de lo que se trate no sea de querer poseerla, en el sentido en que el ocuparse con el mundo apresenta y pone a su disposición aquello con que se ocupa. Por el contrario, el ser debe adelantarse 1 hacia la posibilidad, la cual debe seguir siendo lo que es, y no atraerla en cuanto presente 2, sino dejarla estar en cuanto posibilidad y ser de ese modo para con ella. En tal adelantarse hasta la posibilidad llego, como quien dice, a la cercanía más próxima a la propia posibilidad. Mas en ese acercarme, en ese intimar con ella, la posibilidad no se hace, digamos, mundo, sino que sigue siendo en todo momento más y más, y de modo más verdadero, sólo posibilidad. Esa posibilidad hasta la cual puedo adelantarme es en esencia y en un sentido extremo la mía. La posibilidad de irse de este mundo muriéndome, en cuanto estar-siendo-en-el-mundo, está caracterizada por el hecho de que en ella el mundo no está ahí más que en cuanto el en-qué (das Worin) que dejo. Al morir, el mundo no es sino lo que ya no tiene más que decir a mi ser propio, lo que el Dasein, en cuanto estar-siendo-en-el-mundo, precisamente deja atrás. En esa manera del estar-siendo-en-el-mundo que es el morir, el mundo es aquello de lo que el Dasein ya no depende; no es más que el puro en-qué del todavía-ser-por un momento.

Eso implica que la posibilidad extrema de la muerte es la manera de ser del Dasein como éste se ve pura y simplemente devuelto a sí mismo, y de modo tan absoluto que hasta el co-estar-siendo concreto deviene irrelevante. Por supuesto que al morir el Dasein sigue siendo en esencia estar-siendo-en-el-mundo y co-estar-siendo con los demás, pero el ser se traspone ahora directa y verdaderamente antes de nada en el «yo soy». En alguna manera sólo al morir puedo decir en términos absolutos «yo soy».

(397) La posibilidad extrema de la muerte en cuanto ser del Dasein en que es totalmente por sí mismo es algo que debe asumirse en el propio Dasein. Pero eso quiere decir que mientras el Dasein esté en la cotidianidad debe, saliendo de dicha cotidianidad, recogerse en la posibilidad más extrema del «yo soy». El adelantarse hasta la muerte en todo momento del Dasein significa salir del uno y recogerse el Dasein, en el sentido de optar por sí mismo. (p. 395-397)

Kisiel

Original

  1. vorlaufen: en sentido estrictamente no figurado, «adelantarse, correr hacia adelante». Gaos inventaba «precursar», cuando la noción es elemental y gráfica. Rivera, a quien sigo, vierte Vorlaufen in die Möglichkeit con «adelantarse hasta la posibilidad». En este caso se trata de zur Möglichkeit; por eso digo «hacia». (TV. del T)[↩]
  2. Gegenwart: «presente temporal, tiempo presente». (TV. del T.)[↩]
Excertos de

Heidegger – Fenomenologia e Hermenêutica

Responsáveis: João e Murilo Cardoso de Castro

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