Befragte, l’interrogé, o interrogado, aquilo a que se pergunta, o perguntável, the interrogated
Antes de especificar las características de la pregunta ontológica, Heidegger enuncia los elementos estructurales de toda interrogación: “aquello que se pregunta”, lo preguntado (das Gefragte); “aquello a lo que se pregunta”, lo interpelado (das Befragte); “aquello por lo que se pregunta”, lo requerido (das Erfragte). El componente formal de la pregunta, esencial en el interrogar científico, es el “aquello que se pregunta”, lo que se quiere saber, lo interrogado. “En la pregunta que investiga, es decir, específicamente teorética, se trata de determinar y traducir en conceptos aquello que se pregunta. En esto reside, como aquello a lo que propiamente se tiende, aquello que se pregunta y en que el preguntar llega a su meta.”1 (Tatiana Aguilar-Álvarez Bay)
VIDE: Befragte
interrogé (EtreTemps)
VER TAMBÉM: Erfragte e Gefragte
ST, p. 14. La pregunta es el método de la ontología porque corresponde con la estructura del Dasein. El que interroga sabe algo de lo que interroga, pero este saber no lo exime de preguntar porque no es un saber total. El que interroga cuenta con una dirección que proviene de lo interrogado, y se abre paso hacia lo interrogado precisamente interrogando. Interrogar es explicitar un saber implícito. ↩