GA51:19 – DIGNO DE SER PENSADO (DENKWÜRDIGE)
Así, cuando escuchamos a veces una breve sentencia de los pensadores griegos iniciales de Occidente, lo que en primer lugar importa es que nosotros estemos a la escucha y pensemos en que todo eso nos concierne. Para poder pararnos a pensar esto tenemos, sin embargo, que ejercitarnos en el «pensar» (Denken). Pero el peor camino para esta ejercitación en el pensar sería un curso académico sobre «lógica»; la lógica escolar habitual, en el caso de que en general piense, piensa a lo sumo «sobre» el pensar. Pero no aprendemos a pensar originariamente, como se nos hace creer, pensando «sobre» el pensar de un modo deficiente, que además desde hace mucho tiempo se ha tornado imposible, sino que sólo aprendemos a pensar cuando intentamos alcanzar, en un respecto esencial y genuino, aquello que antes de nada es lo «digno de ser pensado» (Denk-würdige). Y lo digno de ser pensado (Denkwürdige) no es ciertamente «el pensar», sino lo que provoca el pensar; esto es: lo que el pensar emplaza a su servicio, confiriendo así por vez primera al pensar rango y dignidad. Este pensar esencial no es algo que aprendamos mediante ninguna «lógica». (GA51ES:47-48)
