§17

ESCUDERO, J. A. Guía para la Lectura de Ser y Tiempo de Heidegger ( Vol. 1). Barcelona: Herder, Editorial S.A, 2016.

§ 17 REMISIÓN Y SIGNO

1. A partir de la interpretación provisional de la estructura ontológica del estar-a-la-mano de los utensilios se ha descubierto el papel constitutivo del fenómeno de la remisión (Verweisung), según el cual, en ciertas condiciones, los utensilios remiten implícitamente a otros utensilios asumiendo la función explícita de signo, de modo que el utensilio (Zeug) se convierte en signo (Zeichen), siendo los signos ante todo utensilios cuyo específico carácter pragmático consiste en señalar.

2. Los signos constituyen un tipo peculiar de utensilios cuya función específica es indicar, señalar, mostrar, siendo el mostrar y el indicar una especie de remisión, centrándose el análisis en el ejemplo de las flechas indicadoras de dirección de los coches.

3. Los signos poseen tanto un carácter remisional como cualquier otro utensilio cuanto una función remisional propia, sobreponiéndose en el intermitente del coche dos modalidades de remisión: el signo como objeto de uso que sirve para indicar la dirección, similar al martillo que sirve para clavar un clavo, y el intermitente como indicación misma de la dirección que se tomará.

4. Los signos no son simples objetos de contemplación, sino que muestran primariamente aquello en lo que se está ocupado, dándose en una orientación preliminar y un horizonte previamente abierto, de modo que gracias a su específica función remisional se descubre el complejo de remisiones que conforma el mundo circundante, emanando la verdadera fuerza significativa y el carácter pragmático de los signos del cuidado, remitiendo siempre a algo que no está a la mano, sin constituir por sí mismos el nexo pragmático de utensilios sino permitiendo hacer aparecer el carácter de remisión, lo que explica que todo ente intramundano pueda convertirse en signo, como el viento del sur en signo de lluvia o el humo en signo de fuego.

5. La interpretación fenomenológica del signo esbozada en este parágrafo se limita a ofrecer una primera caracterización de la relación entre signo y remisión, destacándose tres rasgos: que el señalar está fundado en la estructura pragmática en general, que presupone una totalidad de utensilios y un contexto de remisiones, y que el signo no solo está a la mano como otros utensilios sino que abre el mundo circundante y permite orientarse en él, quedando reservada al parágrafo siguiente la determinación del estatuto ontológico de la remisión.

— Anexo — Totalidad de remisiones (Verweisungsganzheit)

6. Los conceptos fundamentales de remisión y totalidad de remisiones se introducen sin previa aclaración formal, conforme a la perspectiva fenomenológico-hermenéutica que acuña sus términos mediante la atención a los fenómenos y descripciones cada vez más detalladas, pudiendo entenderse la totalidad de remisiones como una red de significados, un todo significativo, el ámbito en que las cosas tienen sentido y la esfera en que por lo general se actúa, piensa y existe.

7. Resulta tentador, aunque demasiado restrictivo, interpretar la totalidad de remisiones y utensilios exclusivamente en términos de utilidad y funcionalidad, pues dicha interpretación puede valer para el entorno inmediato pero no cubre la mundanidad en general, existiendo formas de estar-en-el-mundo que van más allá de la simple utilidad, como la amistad, el placer desinteresado ante un paisaje bello, la sinceridad de una conversación o la angustia ante la muerte, siendo un mundo no solo un entorno sino sobre todo un horizonte de accesibilidad y comprensión, cuyo principal rasgo ontológico es la significatividad.